Violencia y agresividad

Los conflictos están presentes de muchas maneras en nuestra vida cotidiana. Forman parte del proceso de nuestra relación con los demás y aparecen en diversas situaciones a diario. Lejos de identificar conflicto con enfrentamiento y contienda, hemos de aprender a considerarlos como momentos de aprendizaje y desarrollo en nuestras vidas. Un momento para expresarnos y reconocer a los demás.
Los conflictos pueden resolverse de forma violenta o no violenta. A partir del cuento El encaje roto de Emilia Pardo Bazán, reflexionamos -entre otras cuestiones- sobre la admisión y el consentimiento social de comportamientos agresivos. Especialmente cuando este tipo de comportamientos o expresiones van dirigidos hacia las mujeres ¿solemos restarle la consideración y la importancia que merecen?
¿Qué diferencia hay entre agresividad y violencia?violencia-verbal
¿Es la violencia un fenómeno exclusivamente humano? ¿En qué sentido?
¿Las convenciones y la presión social determinan nuestras decisiones?
¿Puede una persona oponerse a la opinión mayoritaria del grupo?
¿Qué habrías hecho tú en esa misma situación?

Esta sesión dio mucho que hablar, comprobadlo en el resumen y animaos con la bibliografía.

Azucena Crespo Díaz

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Acerca de la Quinta sesión

La libertad

¿Qué podemos controlar y qué no?
¿Están nuestras acciones bajo nuestro control o están determinadas por fenómenos más allá de nuestro control?
¿Está nuestra vida interior bajo nuestro control?: ¿están nuestras opiniones y creencias bajo nuestro control? ¿Estamos libres de las convenciones sociales? ¿Somos esclavos de nuestros deseos y pasiones?freedom-307791_640
Por otro lado, ¿escapa realmente todo lo externo (sea físico, material o fruto de las acciones de otros) a nuestro control? (tener el cuerpo o la cara que tengo, haber nacido con alguna enfermedad, en una determinada posición social o padecer reclusión/aislamiento).
¿La libertad consiste en la espontaneidad de “poder hacer” lo que queramos o elijamos sin impedimentos por parte de otros? ¿Puede esta libertad, que exige la ausencia de coacción por parte otros, ser compatible con otros tipos de coacción y de opresión?
¿Es posible no obstaculizar nunca y en ningún sentido la vida de los demás?
¿Puede la sola presencia y la existencia del otro, que ocupa un espacio, constituirse en obstáculo e impedimento si lo que quiero es disponer a mi antojo de dicho espacio? ¿Reducir la libertad de algunos puede permitir asegurar la libertad de otros a ocupar su espacio? ¿Es ahí la libertad el valor supremo?barbed-wire-155797_640
¿Hay libertad en ausencia de todo límite?
La falta total de determinación ¿sería necesaria para la responsabilidad?
¿Tenemos verdaderamente otras opciones?
¿Somos dueños de nosotros mismos?
¿Cuántas decisiones libres has tomado hoy?

Algunas de estas preguntas y otras se plantearon en la pasada sesión sobre “la libertad”. El resumen del encuentro y la bibliografía están a vuestra disposición. Si os animáis a seguir dialogando sobre este apasionante tema podéis hacerlo a través del blog…

Azucena Crespo Díaz