Violencia y agresividad

Los conflictos están presentes de muchas maneras en nuestra vida cotidiana. Forman parte del proceso de nuestra relación con los demás y aparecen en diversas situaciones a diario. Lejos de identificar conflicto con enfrentamiento y contienda, hemos de aprender a considerarlos como momentos de aprendizaje y desarrollo en nuestras vidas. Un momento para expresarnos y reconocer a los demás.
Los conflictos pueden resolverse de forma violenta o no violenta. A partir del cuento El encaje roto de Emilia Pardo Bazán, reflexionamos -entre otras cuestiones- sobre la admisión y el consentimiento social de comportamientos agresivos. Especialmente cuando este tipo de comportamientos o expresiones van dirigidos hacia las mujeres ¿solemos restarle la consideración y la importancia que merecen?
¿Qué diferencia hay entre agresividad y violencia?violencia-verbal
¿Es la violencia un fenómeno exclusivamente humano? ¿En qué sentido?
¿Las convenciones y la presión social determinan nuestras decisiones?
¿Puede una persona oponerse a la opinión mayoritaria del grupo?
¿Qué habrías hecho tú en esa misma situación?

Esta sesión dio mucho que hablar, comprobadlo en el resumen y animaos con la bibliografía.

Azucena Crespo Díaz

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Pensar con arte

La creatividad supone la habilidad de mirar lo dado desde nuevas y diversas perspectivas. El pensamiento fluye generando nuevas ideas, se establecen nuevas conexiones y relaciones entre ellas, reordenando el conjunto en inusitadas configuraciones mentales. Se potencia la flexibilidad y se abandona toda rigidez del pensamiento. La expresión de la singularidad se manifiesta en creaciones originales.

El arte tiene valor cognoscitivo, el espectador entra en diálogo con la obra re-produciendo nuevos signos y otorgando sentido, al tiempo que nos permite asomarnos a la perplejidad de la propia creación estética.6-the-sun-1911

Pasamos de la sensación a la reflexión. La experiencia estética está cargada de significado porque nos habla del mundo y de nosotros mismos. Liberamos nuestra mirada del atomatismo cotidiano.

Analizamos cómo cada persona recibe e interpreta los estímulos recibidos, que no pueden desligarse de la propia comunidad social y cultural en la que nos hallamos inmersos.

Intensificar las sensaciones, ampliar nuestra capacidad creativa a partir del encuentro con estas nuevas experiencias facilitadas por el arte tiene como objetivo contribuir a educar nuestra sensibilidad.

Confío en que disfrutéis de este ejercicio de creatividad del pensamiento.

Azucena Crespo Díaz

Acerca de la Tercera sesión

¿Por qué sufrimos?

Nueva cita con la intensidad y la hondura filosófica. Proponemos en esta ocasión abordar una de las cuestiones que puede considerarse como fundamento y límite de la propia Filosofía. Fundamento en el sentido en que el asombro originario del que nace la Filosofía también es una forma de consternación ante el dolor y el sufrimiento. Y su límite en tanto que la exigencia de justificación racional propia de la Filosofía se topa aquí muy a menudo con lo que se nos presenta como injustificable e incomprensible.

En cualquier caso entendemos que ni la indiferencia del sabio ni la risa de Zaratustra pueden comenzar hasta que la pregunta misma que nos plantea el sufrimiento haya tratado de encontrar su respuesta.

Posiblemente sea esta la primera cuestión filosóficamente seria. Y como la pregunta es la sabia que da vida y nutre a la reflexión, aprovechamos la sesión para profundizar y ejercitarnos en el arte de hacer buenas preguntas filosóficas. Podéis acceder al resumen de la sesión aquí.

Y para ampliar muchos de los aspectos aludidos en la sesión, y otros muchos que apenas pudieron ser esbozados, podéis consultar también la bibliografía.

Muchas son las cuestiones suscitadas, muchas las inquietudes que nos interpelan para seguir profundizando en el tema a partir de las aportaciones surgidas durante nuestro encuentro:

¿Por qué tememos lo desconocido? ¿Podemos anticipar lo que desconocemos completamente? ¿no será toda pretendida anticipación “catastrófica” una proyección, hacia situaciones aún por venir, de experiencias y temores ya vividos?

¿Sufrimos solos? ¿qué papel juega el otro en el propio sufrimiento? ¿es el sufrimiento lo más intransferible? ¿o lo más común y compartido?

¿Qué influencia ejerce lo social y cultural en el ámbito emocional? ¿Son nuestras ideas, opiniones y creencias las que generan y sostienen nuestras emociones? ¿O es previa la emoción y viene determinada por otros factores (sean internos al sujeto -genéticos, fisiológicos, temperamentales- o externos a él -como situaciones y acontecimientos-)? ¿Qué influencia tienen las emociones en la generación de determinadas elaboraciones de pensamiento?

¿Qué relación hay entre pensar y sentir? Este es el problema fundamental que desde la filosofía se tematiza como la relación entre mente y cuerpo. Interesante investigar la manera en que los pensamientos desencadenan emociones y en que las emociones se transforman en pensamientos.

¿Pueden modificarse las emociones? ¿Se modifican estas emociones desde la idea y el pensamiento o desde lo físico y corporal? ¿Es la auto-conciencia plena una vía para modificar lo emocional?

¿Podemos reducir las aflicciones? ¿Hay antídotos frente al sufrimiento? ¿Cuáles son?

Azucena Crespo Díaz