La espera

La concepción griega del tiempo es circular, como eterna repetición de ciclos naturales que retornan con esperable regularidad.
Para el cristianismo la creación del mundo inicia el tiempo, que transcurre linealmente, pues cada instante es único e irrepetible y está orientado hacia un final, por lo que cobra sentido como un estar a la espera del cumplimiento de una promesa de salvación.
La Modernidad con su confianza en el progreso mantendrá esta linealidad del tiempo, pero secularizada, como sucesión de momentos encaminados a una esperada transformación y mejora del mundo.
San Agustín, además de poner de manifiesto la dificultad de definir el tiempo (sabemos lo que es pero si se nos pregunta no sabemos explicarlo) rechaza que haya tres tiempos: pasado-presente-futuro. Nos propone que más bien hay un presente de las cosas pasadas, la memoria; un presente de las cosas presentes, la percepción; y un presente de las cosas futuras, la espera.
En la filosofía existencialista contemporánea, nuestra peculiar constitución como seres abiertos nos hace proyecto, posibilidad que ha de realizarse, existencia a la espera de definir su esencia.

Para Juan de Mairena vivir es devorar tiempo: esperar; y por muy trascendente que quiera
ser nuestra espera, siempre será espera de seguir esperando…
La espera…
¿Es el tiempo del tedio y el aburrimiento?
¿Un tiempo robado a nuestro tiempo medido, programado, acelerado?
¿Un tiempo de aprendizaje?
¿Es la espera el tiempo que nos permite tomar conciencia del tiempo que somos?

El resumen de esta sesión tan interesante ya lo podéis leer aquí.

Y para quienes quieran indagar un poco más en este tema del tiempo y la espera podéis consultar la bibliografía.

Azucena Crespo Díaz

 

Palabras

Luces del norte

Éstas son las palabras
que no sobreviven al mundo. Y hablarlas
es desaparecer

en el mundo. Inalcanzable
luz
que preside la tierra, alimentandopatrones-otoño-frameed
el breve milagro

del ojo abierto…

y el día que habrá de extenderse
como un fuego de hojas
por entre el primer viento frío
de octubre

consumiendo al mundo

en la sencilla habla
del deseo.
Paul Auster (nacido en 1947)

“El deseo es una pregunta cuya respuesta no existe”.
Luis Cernuda (1902-1963)

Éstos son los dos textos con los que comenzamos nuestro diálogo sobre las palabras.

Aquí tenéis el resumen de la sesión.

Y para ahondar un poco más en el mundo de las palabras consultad la bibliografía.

Azucena Crespo Díaz