Eterno retorno

“Peso formidable. ¿Qué ocurriría si día y noche te persiguiese un demonio en la más solitaria de las soledades, diciéndote: “Esta vida, tal como al presente la vives, tal como la has vivido, tendrás que vivirla otra vez y otras innumerables veces, y en ella nada habrá de nuevo; al contrario, cada dolor y cada alegría, cada pensamiento y cada suspiro, lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño de tu vida, se reproducirán para ti, por el mismo orden y en la misma sucesión; también aquella araña y aquel rayo de luna, también, también este instante, también yo. ¡El eterno reloj de arena de la existencia será vuelto de nuevo, y tú con él, polvo del polvo!”. relojarena¿No te arrojarías al suelo rechinando los dientes y maldiciendo al demonio que así te hablase? ¿O habrás vivido el instante prodigioso en que podrías contestarle: “¡Eres un dios! ¡Jamás oí lenguaje más divino!”?. Si este pensamiento arraigase en ti, tal como eres, tal vez te transformaría, pero acaso te aniquilara: la pregunta “¿quieres que esto se repita una e innumerables veces?” ¡Pesaría con formidable peso sobre tus actos, en todo y por todo! ¡Cuánto necesitarías para amar entonces la vida y amarte a ti mismo para no desear otra cosa que esta suprema y eterna confirmación!”

Friedrich Willhem Nietzsche (1844-1900), La Gaya ciencia.

El diálogo de la segunda sesión partió de la lectura de este texto y otro de Pierre Hadot.

Ya está disponible el interesante resumen de la sesión y la bibliografía.

Azucena Crespo Díaz

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La justicia

De la unión inextricable de lo político y lo moral en el pensamiento antiguo surge la idea de justicia como virtud cardinal. Para Platón lo es en el sentido en que gobierna a todas las demás virtudes y permite su armonización (tanto en el alma individual como en la polis). Para Aristóteles la justicia es “la totalidad de la virtud”, aunque también es una virtud específica que “realiza lo que es beneficioso para otro”, como requisito de una institución política.justicia

Preguntar si una sociedad es justa es preguntar cómo distribuye las cosas que apreciamos: ingresos, riqueza, deberes y derechos, poderes y oportunidades, cargos y honores. Una sociedad justa distribuye dichos bienes de forma correcta.

¿Qué sería justo recibir de la sociedad? ¿Es justo tratar a todos de igual manera?

¿En qué consiste una distribución justa?

¿Es justo que cada uno tenga según sus méritos? ¿cómo medimos esos méritos?

¿Es justo que el hábil e inteligente tenga más que los demás?

¿Es justo que cada uno tenga lo que necesite? ¿Cómo medimos las necesidades?

¿Es justo tener más de lo que se necesita?

¿Cómo podemos decidir lo que es justo?

¿Cuál es la diferencia entre justicia e igualdad?

¿Tiene distintos aspectos la justicia?

Estas y otras cuestiones centraron nuestra comunidad de investigación filosófica.

Podéis consultar el resumen de la sesión.

También  está disponible la bibliografía.

Azucena Crespo Díaz

Acerca de la Segunda sesión

Nuevo esperado encuentro de este grupo de amantes de la sabiduría, que es lo que viene a significar el término “filo-sophos”.

Para la ocasión repartimos nuestra propuesta de textos, algunos fragmentos de literatura universal que ahondan en un gran tema filosófico, que el propio grupo irá desvelando y concretando: el sentido de la vida.

Comenzamos repasando la dinámica de trabajo a seguir:
– Lectura colectiva del texto. Los asistentes dan su voz al texto, fomentamos la escucha atenta para conectarnos como grupo y con el contenido de lo leído.
– Formulación de preguntas. Sobre aquello que suscita nuestra inquietud intelectual y que nos resulta especialmente interesante para explorar en diálogo con el grupo. Nos introducimos en la mayéutica socrática, como arte de dar a luz conocimientos a través de la pregunta; lejos de las clases magistrales nos aventuramos a transitar el camino de la investigación filosófica en común.
– Normas del diálogo. Bien sencillas: levantar la mano para pedir turno de palabra, ser breve y conciso en las aportaciones (ejercitando nuestra capacidad de sintetizar nuestro discurso para tratar de decir lo esencial), y, por supuesto, el respeto a las demás personas.

Surgen durante esta sesión muchas, variadas y bien interesantes reflexiones que nos ocuparon como comunidad de investigación filosófica. Os adjunto un documento que recoge nuestra indagación en común y que incluye las aportaciones que nos han legado diferentes autores y corrientes filosóficas a lo largo de la historia sobre los aspectos que el propio grupo iba destacando. Así mismo podéis consultar la bibliografía referente a los temas que debatimos en la sesión.

Espero que disfrutéis de esta hermosa investigación que llevamos a cabo y que sigáis pensando y compartiendo en este blog vuestros comentarios sobre las muchas cuestiones suscitadas o las que os hayan surgido tras esta experiencia.
Que disfrutéis del placer de pensar (y de rememorar lo pensado)…

Azucena Crespo Díaz