La ley natural y la ley humana. Sócrates y los Sofistas.

La muerte de Sócrates, de Jacques-Louis David (1787)

La muerte de Sócrates, de Jacques-Louis David (1787)

La cuarta sesión del Taller de Pensamiento Filosófico leemos y comentamos dos textos, uno de Platón sobre los Sofistas y otro donde se habla del proceso de condena a Sócrates.

La primera pregunta que abordamos es: ¿qué diferencia habría entre la Ley Humana y la Ley Natural en el texto de Cacicles.?

La ley natural sería la ley del más fuerte mientras que la ley humana sería la dictada por la razón e implicaría un concepto de justicia diferente.

Un participante, al hilo de la ley del más fuerte, recuerda una frase de Goethe que dice: «Es preferible la injusticia al desorden».

Santo Tomás de Aquino también habla de la ley natural.

A lo largo de la sesión surgen otras preguntas:

  • ¿Cómo empezaron las leyes, para proteger o para dominar?
  • ¿Quién hace las leyes?
  • ¿Qué entiende por justicia Sócrates?
  • ¿Se debe cumplir una ley injusta? ¿O debería ir por encima nuestra ética y luego asumir la pena?
  • ¿Qué trató de demostrar Sócrates asumiendo su condena?

Se sugiere que lo razonable sería establecer un consenso social que se expresara en leyes humanas, pero también somos conscientes de que la democracia no siempre significa la defensa del más débil.

Las leyes son imperfectas, y no tienen por qué ser justas.

Un participante trae a colación a Nietzsche y su superhombre. La masa, para el filósofo alemán, podría estar cohibiendo el impulso de personas que quieren cambiar cosas o que tienen una potencia creadora sin embargo las leyes responden muchas veces a las mayorías y consensos y puede haber mayorías sociales que tengan mucha fuerza y que eviten a veces cambios (que pueden ser o no positivos según para quién).

Rousseau decía que no debería haber representantes que tomaran decisiones, que deberían ser solo portavoces y que las decisiones las tomara el pueblo. «La soberanía no puede ser representada, por la misma razón por la que no puede ser enajenada; ella consiste esencialmente en la voluntad general y la voluntad no se representa: o es ella misma o es otra […] Toda ley que el pueblo en persona no ha ratificado es nula; no es una ley.» A esta idea los participantes objetan que hay un peligro y es que el pueblo no tenga suficiente conocimiento o que sea manipulado, la falta de pensamiento crítico, etc Sale el tema del Brexit. Hablamos de la objeción de conciencia, del parlamento, de la manipulación, del poder económico, etc

Durante la sesión debatimos sobre éstas y otras cuestiones, pero aquí os dejo un poco más de información acerca de Sócrates y los Sofistas con un documento que ha elaborado Azucena Crespo, la coordinadora del taller.

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