La verdad y las verdades…

René Magritte, L’Art de la Conversation.

Ya hemos tenido la primera sesión del Taller de Pensamiento Filosófico. Tras las presentaciones de los participantes, la sugerencia de temas para próximas sesiones y la explicación de la coordinadora de cuál es el funcionamiento del taller, comenzamos con el texto que nos propone Azucena.

En este caso son unos versos del poeta Antonio Machado:

“Tu verdad, no: la verdad.

Y ven conmigo a buscarla. 

La tuya, guárdatela.”

El método que seguimos es leer el texto y posteriormente los participantes elaboran preguntas sobre lo que les sugiere el texto. En este caso las preguntas formuladas son:

  • ¿Qué es la verdad?
  • ¿Hay verdades particulares y una verdad para todos?
  • ¿Existe la verdad permanente y cien por cien objetiva?
  • ¿Mi verdad por ser mía ya no es válida?
  • ¿Qué requisitos debería cumplir la búsqueda de la verdad? ¿Cómo buscarla?
  • ¿Vale la pena vivir en un mundo en el que nos tenemos que guardar “nuestra verdad”? ¿Es más importante lo subjetivo o lo objetivo?
  • ¿Quién tiene potestad para decidir qué/cuál es la verdad?
  • ¿Para qué sirve la verdad?
  • ¿Dónde encontramos la verdad?
  • ¿La existencia de muchas verdades no niega la propia verdad?
  • ¿Cómo nos prevenimos del engaño?
  • ¿Se puede justificar de algún modo la mentira?
  • ¿Cómo conseguir que la gente vaya a ver otras verdades que no sean la suya?
  • ¿Cómo motivar a la gente a buscar la verdad?
  • ¿Sobre qué verdades construimos la realidad; objetivas o subjetivas?
  • ¿En realidad existe la verdad?
  • ¿Cambia la verdad, va cambiando?
  • ¿Hay diferencia entre verdad “particular” y verdad “subjetiva”?
  • ¿La verdad tiene que ser una y no muchas?

Decidimos empezar por la pregunta ¿Qué es la verdad? 

Rápidamente surge la respuesta “científica”, es decir, aquello que es demostrable por el método científico. Sin embargo esto es rebatido con el ejemplo de distintos aspectos de la verdad donde lo “demostrable” no sería un valor intrínseco a la verdad: hablamos de ámbito religioso, emocional, psicológico, social, económico, poético… ¿Cada ámbito tiene sus verdades propias? Depende del área en la cuál estemos definiendo la verdad.

Cualquier tipo de verdad es una construcción humana, es necesario el individuo. Para los animales habrá realidad o materialidad pero no verdad.

Territorios de la verdad

¿Hay verdad en la poesía?

La verdad científica es la más provisional, depende de instrumentos. Por un lado estarían las verdades pragmáticas o especulativas que nos sirven para vivir, que asumimos cada día y que incluso podrían ser mentiras, y por otro lado estarían las verdades científicas.

¿Cuál sería la diferencia entre la verdad objetiva, la verdad subjetiva, las creencias y la opinión?

La verdad objetiva viene de fuera, nos la dan, a la verdad subjetiva llegamos por un proceso de experiencia.

Un participante defiende que la única verdad válida es aquella que se demuestra con pruebas, dice que las verdades absolutas sólo son aquellas que están demostradas (científicas, genéticas).

Otra persona añade que hay verdades objetivas basadas en la subjetividad humana, a las que llegamos de distintos modos y por diferentes caminos. También hay teorías científicas que han cambiado, las verdades científicas no son inmutables. Antiguamente se creía en unas verdades científicas que luego se demostró que no eran ciertas, pero en su momento hasta que se descubrieron y probaron nuevas teorías para ellos eso era la verdad objetiva (Tierra plana etc)…

Una participante comenta que para ella la búsqueda de la verdad si existe en algún ámbito es en el moral/ ético.

Valor del ser humano al ser capaz de entender las creencias de otro. Yo entiendo que mis creencias son verdaderas. La verdad adjetiva a las creencias. Al emitir un juicio o enunciar algo como: “Esto es un bolígrafo” hay un acuerdo subjetivo de que a ese objeto lo llamamos bolígrafo pero por ejemplo una persona de una tribu aislada que nunca haya visto un bolígrafo no podría asegurar que esa afirmación es verdadera.

René Magritte. “Esto no es una pipa”

Las verdades existen mientras puedan ser nombradas. Hay una verdad que se construye por el conocimiento común, verdad compartida por un grupo, lo que la mayoría sustenta con los conocimientos que se tenían.

Así habría verdades basadas en el consenso de seres humanos y verdades basadas en pruebas científicas.

La verdad es universal, son los enunciados los que son verdaderos o falsos. Si decimos “todos los animales son seres vivos” estaríamos de acuerdo en que es verdad.

Podríamos decir que la verdad es aquello que describe lo real. Pero ¿qué relación tiene la verdad con la realidad? Hay una realidad que intento describir, entendemos generalmente que cuanto más se parezca esa descripción a la realidad más cercana será a la verdad. Sin embargo ¿podría describirse la realidad de otros modos y ser verdad también?. Azucena nos pone el ejemplo mostrando de nuevo el bolígrafo pero diciendo esta vez que es: “La sangre del pensamiento”. Entraríamos en una verdad poética o lo que María Zambrano llamó la “razón poética”, estaríamos describiendo la realidad de otro modo pero no por ello dejaría de ser verdadero lo que se enuncia. Al hilo de estas reflexiones os adjunto un artículo: “Poesía y filosofía: ¿Gradación de la verdad o del conocimiento?” de Julio César Goyes Narváez publicado en la revista Espéculo de la Ucm.

Interviene una participante y nos cuenta una fábula sobre tres sabios ancianos ciegos que no sabían qué era un elefante, y la primera vez que tienen uno cerca cada uno toca sólo una parte del mismo; el que toca la trompa lo define de una manera, el que toca las orejas de otra y el que toca la pata de otra diferente. En realidad los tres dicen la verdad en su definición del elefante aunque no se ajuste a la realidad completa. Tenemos un conocimiento limitado. Para esta participante las verdades serían los hechos que se repiten siempre sin excepción.

A raíz del ejemplo que surge con esta fábula, la coordinadora nos habla del Perspectivismo de Ortega y Gasset. Esta corriente filosófica interpreta la verdad como perspectiva, como suma de perspectivas. La realidad no se agota en un solo punto de vista, es poliédrica, por lo que la verdad también.

La ciencia es una parcela de algo más amplio, lo que puede medir depende del instrumental que haya para medir.

Azucena pone otro ejemplo, un árbol, de cuántas maneras verdaderas y reales podemos entender un árbol y hablar sobre un árbol. Habrá distintas verdades según lo mire un botánico, un carpintero, un constructor de carreteras, un caminante etc etc

Nos preguntamos ¿Para qué sirve la verdad? y podemos responder desde una perspectiva científica o también estética.

La verdad es una propiedad de los enunciados, son los enunciados los que serían “verdaderos o falsos”.

Muchas de las consideradas ahora como verdades científicas empezaron como verdades poéticas. Es más, muchos inventos y descubrimientos surgieron en sueños, alguien los soñó y luego los llevó a la práctica.

En su libro “El conocimiento perdido de la imaginación”, Gary Lachman nos cuenta cómo “A comienzos del siglo XVII surgió en Occidente un nuevo modo de conocer y comprender el mundo circundante y a nosotros mismos (…) llegó a dominar prácticamente todos los campos de la actividad humana, hasta convertirse en la vara de medir con la que hoy en día calibramos conceptos tan complejos y esenciales como “verdad” y “realidad”.” Los orígenes de esa nueva forma de conocimiento se remontarían a mucho antes, al período que Karl Jaspers denominó Era Axial y que sentó las bases de la humanidad en todo el planeta. Esa vía de conocimiento a la que hace referencia Lachman es la ciencia. Pero paralelamente a la revolución científica surgían voces que se cuestionaban este nuevo orden, el mismo Blaise Pascal, matemático, físico e inventor, en sus “Pensamientos” expresa su preocupación por la nueva vía de conocimiento y habla de las diferencias entre el mundo matemático y el intuitivo o el espíritu geométrico y el espíritu de sutileza. Fue el mismo Pascal, célebre por su razonamiento matemático, el que escribió: El corazón tiene razones que la razón no entiende”, tenía clara la existencia e importancia de ese otro tipo de conocimiento. Santo Tomás de Aquino distinguía dos tipos de conocimiento; el más bajo que se alcanzaba por el razonamiento y el más elevado, al que se llega por el intelecto y que sería la posesión intuitiva el conocimiento. Michael Polanyi habla del conocimiento tácito y el explícito, Alfred North Witehead de la percepción de la inmediatez y la percepción del significadoGary lachman hila a continuación estos ejemplos con las teorías neurológicas que surgieron ya en el siglo XX sobre las funciones de los dos hemisferios cerebrales. Pitágoras “quiso lograr un equilibrio creativo entre la conciencia más antigua y mítica y la más reciente y mental.” La tradición o modo de conocimiento al que dedica Lachman esta obra y que rivalizó con la ciencia hasta quedar perdido para la mayoría es la imaginación. Tomando la definición de Colin Wilson que aparece en el libro sería: “La facultad de captar realidades que no están inmediatamente presentes”.

Me ha parecido interesante introducir en este recorrido por la verdad el tema de la imaginación porque en la sesión del taller nos centramos mucho en la explicación científica, en lo que es demostrable, pero todos en el fondo creo que teníamos claro que hay un tipo de verdad que se sabe pero no se puede explicar por esos métodos, al igual que la verdad poética que nos sugería Azucena tendría también mucho que ver con ésto.

Como tema es uno de los fundamentales de la filosofía; la verdad -además de todo lo que salió en la sesión- se relaciona con la percepción, con el conocimiento, con la filosofía del lenguaje etc etc

Azucena ha elaborado un pequeño resumen de los principales enfoques filosóficos acerca de “la verdad”.

También os recomendamos alguna bibliografía interesante para ampliar el tema que hemos tratado:

  • Blatt, Roberto. Historia reciente de la verdad. Turner.
  • Descartes, René. El discurso del método. Ediciones Orbis.
  • Kant, Inmanuel. Crítica de la razón pura. Editorial Alfaguara.
  • Lachman, Gary. El conocimiento perdido de la imaginación. Atalanta.
  • Nicolás, Juan Antonio y Frápoli, María José, Teorías de la verdad en el siglo XX. Editorial Tecnos.
  • Pérez de Tudela, Jorge. El pragmatismo americano. Editorial Cincel.
  • Pinillos, José Luis. Principios de Psicología. Alianza Universidad.
  • Rábade, Sergio. Teoría del conocimiento. Ediciones Akal.
  • Savater, Fernando. Las preguntas de la vida. Editorial Ariel.
  • Zambrano, María. Filosofía y poesía. FCE.

 

 

 

 

 

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