¿Quién es el ser humano?

La cuarta sesión del Taller de Pensamiento Filosófico leemos un texto de la obra “El hombre. Antropología cristiana en los conflictos del presente” del teólogo alemán Jürgen Moltmann, en el que comienza preguntando “¿Quién es el hombre?” y se intenta describir a un tal Hans Schmidt, primero dando una serie de atributos y posiciones sociales, luego surge la pregunta de si él es lo que tiene o la apariencia que muestra o el nombre que se ha labrado, es decir quién es él, cómo podemos conocerlo de verdad, saber si lo que muestra es su irrepetible individualidad o la máscara tras la que se esconde…

Después de la lectura pasamos a la formulación de preguntas relacionadas con lo que ha suscitado el texto en cuestión. Los participantes plantean las siguientes cuestiones:

  • ¿Qué es el ser humano? ¿Quién es el ser humano?
  • ¿Cómo se relaciona el ser social con el psicológico?
  • ¿Nuestra posición o nuestros actos revelan quien somos? ¿El hábito hace al monje?
  • ¿Se pueden definir como no propias las posiciones o funciones que la persona detenta o asume?
  • ¿Nuestros roles sociales dicen algo de nosotros?
  • ¿Si la sociedad no nos atribuye ninguna propiedad no somos nadie?
  • ¿Podemos llegar a conocer a una persona -incluido uno mismo?
  • ¿Somos lo que la sociedad nos exige o algo más?
  • ¿Representación o voluntad? (Lo que un tercero puede constatar o yo y mi circunstancia)
  • ¿Qué es la identidad? ¿Qué hace que yo sea yo?
  • ¿Es nuestra manera de integrarnos en la sociedad la que determina la identidad del individuo?
  • ¿Cómo se hace entender la necesidad de evolucionar?
  • ¿Son las características que acreditan el reconocimiento por parte de la sociedad de uno mismo en interacción con la proyección lo que constituye la identidad?
  • ¿Somos el eco que nuestra vida despierta en los demás?
  • ¿La máscara también es uno mismo o nos esconde y dificulta que nos conozcamos?
  • ¿Nos da el entorno un reflejo fiel de lo que somos?
  • ¿Es el ser humano algo diferente a la imagen que proyecta?
  • ¿El hecho de que el ser humano sea capaz de preguntarse quién es nos indica que es algo más?
  • Si no nos integramos en la sociedad o la sociedad no nos mira, ¿perdemos identidad?
  • ¿El nombre nos da una entidad? ¿De qué manera que nos den un nombre nos hace individuos?

En esta sesión nos cuesta centrarnos en una pregunta en concreto, con cada intervención surgen nuevas preguntas así que el diálogo fluye pero sin acotarse demasiado.

Hablamos de cómo la educación o la represión pueden influir en los seres humanos, sociedades que cambian y crean individuos diferentes por rebeldía o por aceptación a esos cambios. ¿Somos partícipes nosotros como individuos de cambiar y crear las sociedades o hay unos gurús (dinero) que conforman quiénes somos?

  • ¿El aislarse parte de una decisión propia o es algo que hacen los otros, que nos apartan? En el caso de un bebé al que no se le cuida ni se le habla ni se le mima, ¿se vería mermada su identidad si se le hace invisible?
  • ¿La personalidad es lo mismo que la identidad?
  • ¿El ser íntimo se pierde si los demás no lo reconocen y no ayudan a su desarrollo?
  • ¿Hay algo en “el yo” que sea al margen de las circunstancias?
  • ¿Qué tendríamos que conocer de una persona para poder decir que “la conocemos”?

Un participante comenta que la identidad para él sería algo más psicológico, y que para poder decir que conocemos a una persona deberíamos conocer un mapa de su insconsciente.

¿Lo que tú te crees que eres es lo que eres?

Otro participante interviene, argumenta que el valor radica en la “esencia del ser”, que hay un valor intrínseco diferente en cada uno, que tenemos unos valores dados y otros valores adquiridos. Considera que sí hay algo que percibimos de los demás que sería la representación de esa esencia intrínseca. Hay una cáscara y cuando la quitamos todo lo que queda sería esa semilla primigenia, aunque la sociedad no te otorgue valor o propiedades esa semilla estaría allí, como un valor intrínseco permanente, que no cambia. Para él no estaríamos hablando del alma al hablar de esa semilla pero el alma podría ser parte de esa esencia.

  • ¿Es posible la persona sin el lenguaje?
  • ¿El ser humano es únicamente humano por el hecho de tener pensamiento y lenguaje?
  • ¿Si tenemos una esencia inmutable, por qué tenemos esa necesidad de destacar y sentirnos distintos?

Respecto a la pregunta del lenguaje hablamos de los “niños salvajes” y del caso de Hellen Keller (1880-1968), escritora estadounidense que a pesar de no oír ni ver desde muy temprana edad fue capaz de aprender a comunicarse con la ayuda de Anne Sullivan quien le enseñó el mundo mediante un sistema de deletreo en la palma de su mano. Recomiendo los libros donde narra su experiencia:

El mundo en el que vivo / Helen Keller ; traducción, Ana Becciu. — Girona : Atalanta, 2012

La historia de mi vida / Helen Keller ; traducción de Carmen de Burgos ; revisada por Aurora Rice. — Valencina de la Concepción, Sevilla : Renacimiento, imp. 2012

Otra participante cree que la personalidad cambia y depende del entorno, y en su opinión no identificaría personalidad e identidad como lo mismo.

Continúan las intervenciones intentando poner un poco de claridad en los conceptos; un participante define la identidad como los actos que realiza la persona. El ser humano sería un sujeto que tiene esa esencia o semilla y a lo que se sumarían sus experiencias y sus circunstancias. La semilla se tiene que hacer árbol y  ese proceso sí depende mucho de dónde vivas y lo que te pase en tu crecimiento.

La semilla sería la capacidad de la especie humana de pensar, el raciocinio, el lenguaje. ¿Entonces una persona que tiene limitada esa capacidad de pensar o el lenguaje tendría también mermada su identidad?

Comentan que ahora estamos en sociedades muy individualistas pero que antiguamente las sociedades estaban más basadas en la colectividad y la idea de grupo y el componente individual tenía mucha menos importancia.

¿La sociedad nos determina o solamente nos facilita o dificulta? ¿Qué función cumple la sociedad en la construcción de la identidad personal?

Habría que diferenciar dos planos en cuanto al reconocimiento del otro, por un lado el reconocimiento social y por otro el reconocimiento a la propia existencia en si. Se pone el ejemplo de bebés que habían llegado a morir por no tener atención nadie que les hablara y no recibir cariño.

Volvemos a preguntas básicas ¿Qué es la identidad, algo que viene dado o algo que se construye?

  • Los esencialistas creían que era una esencia dada.
  • Los existecialistas que la identidad personal la construimos con nuestros actos y experiencias.

Lucía nombra las dos corrientes biológicas relacionadas con el origen y la esencia y que tendrían que ver también en cómo se entiende la identidad del ser humano; el creacionismo y el evolucionismo.

Terminamos la sesión con más preguntas:

  • ¿De dónde surge el concepto del yo?
  • ¿Qué hace que yo sea yo?
  • ¿Qué es lo que nos permite reconocernos en cada uno de nosotros?
  • ¿El tener una imagen de uno mismo, qué es?

El tema que tratamos en esta sesión está bastante relacionado con la sesión “Tener o ser” de este mismo Taller que realizamos en Abril de 2015 por si queréis ampliar información ahí.

 

 

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