Cuidados

La novena sesión del Taller de Pensamiento Filosófico comenzamos leyendo un par de fragmentos de un texto de Beatriz GimenoCuidado con el cuidado. En concreto leemos el octavo y décimo párrafo. En el turno de formular las preguntas que nos sugiere el texto, los participantes demuestran un gran interés en este tema, por ello nos extendemos ampliamente en las intervenciones.

Las preguntas que se lanzan son las siguientes:

  • ¿Preferimos una atención vinculada a la profesionalidad y no al afecto?
  • ¿Se fomentan las relaciones intergeneracionales en nuestra sociedad?
  • ¿Deberían ser los servicios sociales un derecho universal como lo son la salud y la sanidad?
  • ¿Ofrece la sociedad los servicios que necesitan los mayores ante la carencia que hay?
  • ¿Debería entenderse la eutanasia como el derecho del individuo a cuidarse a si mismo?
  • ¿El auto-cuidado que puede retrasar la dependencia, es una responsabilidad ética del individuo?
  • ¿Cómo quiero yo ser cuidado?
  • ¿Hasta qué punto es lícito culpabilizarse uno mismo cuando no puedes cuidar a los mayores como te gustaría?
  • ¿Qué contenido moral y qué contenido afectivo debe tener la relación del cuidado?
  • ¿Tiene el cuidador una relación de dominación con respecto a la persona dependiente?
  • ¿Se pueden combinar el aspecto social y el afectivo en el cuidado?
  • ¿Cuidamos para que nos cuiden?
  • ¿El cuidar de los mayores es una forma de supervivencia?
  • ¿Por qué se ha perdido el valor de los ancianos como personas sabias y con experiencia a las que se pedía consejo?
  • ¿Podría ser el cuidado una vocación altruista?
  • ¿Por qué las mujeres eligen más frecuentemente las profesiones relacionadas con los cuidados?

Esta sesión se desarrolla con gran participación de los asistentes, está claro que el tema de los cuidados afecta personalmente a todos. El grupo decide comenzar por la última pregunta: ¿Por qué las mujeres eligen más frecuentemente las profesiones relacionadas con los cuidados?. En general coinciden que es una realidad el supuesto que encierra la pregunta, efectivamente hay más mujeres ejerciendo profesiones relacionadas con los cuidados, pero es cierto que esas labores tradicionalmente las desempeñaban las mujeres sin estar remuneradas y en eso se ha producido un cambio. Aún así, hoy en día todavía hay labores realizadas por las mujeres que siguen sin remunerarse y sin reconocerse socialmente, como por ejemplo las tareas domésticas. También observamos que en relación a las profesiones vinculadas al cuidado hay un mayor porcentaje de mujeres que se dedican por ejemplo a la educación en infantil o primaria pero no estaría así la balanza en la enseñanza universitaria. En muchos ámbitos a medida que aumenta el reconocimiento social o el cargo de poder dentro de esa profesión, el porcentaje de hombres se eleva y el de mujeres disminuye.

Durante el diálogo, entre los posibles enfoques y tipos de cuidados lo que más ponemos en común es el cuidado de nuestros mayores y personas dependientes. El sentir general es el de preocupación por la imposibilidad de abordar los cuidados de sus mayores como les gustaría, y también de inquietud por la idea de no saber quién realizará esa función de cuidado hacia ellos mismos en un futuro. Esta última reflexión es la que da pie a algunos comentarios sobre la importancia del auto-cuidado, para de algún modo intentar retrasar la necesidad de atención por parte de otros. También en relación con ésto sale el tema de la eutanasia y la muerte digna, aunque no los abordamos en la sesión.

Señalamos la importancia del cuidado como derecho y conquista de un Estado Social de Derecho y que muchos de los considerados Derechos Humanos hace algún tiempo no se tenían como tales. Sin embargo, aún se percibe que hay mucho por hacer por parte de las Administraciones ya que en muchos casos no hay posibilidad de elección por falta de apoyos y de asistencia social y se produce una injusticia, tanto para el cuidador no profesional como para la persona necesitada de cuidados. No es lo mismo la atención profesionalizada que el cuidado familiar que nace del afecto. Esta parte de la afectividad en los cuidados nos centra en la visión del cuidado como don o regalo, que se ofrece generosamente hacia seres queridos y que nos abre a los demás. Se pone el ejemplo de la acogida de niños que por edad no entran en los cauces de adopción. O las personas, mujeres y hombres, que voluntariamente eligen los cuidados como vocación altruista.

Por falta de tiempo no se pudo profundizar más, por ello en el resumen de esta sesión os dejamos algunos artículos que reflexionan acerca de este tema tan complejo y de actualidad, además de la bibliografía.

Nuria Varela. La ética del cuidado.

Fuhem ecosocial. El debate feminista en torno al concepto de cuidados.

Angélica Velasco Sesma. Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad.

 

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